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lunes, 21 de marzo de 2022

La Geometría Cuántica que nos Envuelve

En las profundidades y matemáticas complejas de la Mecánica Cuántica, está la Geometría Fractal y las llamadas Variedades de Calabi Yau, desarrollo matemático del espacio, hecho por dos científicos cuyos apellidos dan nombre a esta anomalía. 

Se trata de una cuadrícula de formas geométricas cuánticas que está en todas partes, aunque no la veamos. Son estructuras de 6 dimensiones que en la Teoría de Cuerdas expresan las dimensiones totales extra, con simetría de espejo.

Según Wikipedia, las variaciones de Calabi Yau se presentan de muchas formas diferentes: Ofrecen las representaciones matemáticas de las posibles dimensiones "espaciales" que se encuentran enrrolladas equidistantemente en distancias semejantes a la de Planck, adicionales a las tres dimensiones macroscópicas que nosotros actualmente percibimos. 

Las formas típicas de las variedades Calabi-Yau tienen unos agujeros en forma de rosquilla que pueden contener en sí mismos varias dimensiones adicionales (agujeros multidimensionales). Estos agujeros desempeñan un papel importantísimo en el estado oscilatorio de la energía mínima de las partículas elementales en la Teoría de Cuerdas. Ver la figura siguiente para el aspecto detallado del desarrollo de la fórmula:


Sección bidimensional de una variedad de Calabi-Yau de seis dimensiones
.
Al extenderla al espacio circundante, la resultante del entramado cuántico se vería, algo así, como la siguiente figura reticular:


Ahora viene mi historia, que pretende darle un toque de veracidad a esta física moderna que se aleja tanto de nuestra comprensión racional, y es esa la razón por la que hoy cuento esta anécdota:

Durante mis estudios de Maestría en el bellísimo campus de la Universidad San Francisco de Quito, acostumbraba a aislarme en el llamado "Jardín de Buda" a meditar un rato entre las estatuas orientales de piedra, al lado de la Pagoda donde se dictaban excepcionales lecciones de Tao y meditación Vipassana, que no eran exactamente mi línea, más orientada al Zen, pero que yo respetaba mucho.



Una mañana me senté en la grama en posición de semiloto, en mis jeans y mi camisa indígena bordada de colores, a meditar. En frente mío, a unos 4 metros había un árbol mediano. Con los ojos semiabiertos, mirando al suelo frente de mí, me dejé llevar por la tranquilidad del sitio y el sonido cantarín de la cascada, logrando, con poco esfuerzo, detener el bullicio de mis pensamientos.

De pronto, los párpados cansados empezaron a cerrarse casi totalmente y ví, nítidamente, una retícula azul, similar a la mencionada más arriba en esta entrada.

La estructura no llenaba la totalidad del espacio. Tampoco era un plano frente a mí. En cambio, bordeaba mis rodillas y mis pies, descendiendo suavemente de mi cuerpo, contorneando mis piernas, hacia el césped. 

Allí, sobre el pasto, seguía toda la superficie del suelo, con su entramado uniforme de color índigo hacia el árbol vecino, a cuyo tronco recubría, subiendo hacia sus ramas. O sea, que lo que parecía era que todos los objetos estaban hechos de la retícula azul transparente, como si fuera un enrejado... como esos maniquíes de alambre...

 

Como si este de la izquierda fuera el árbol que tenía yo enfrente, pero cuyo tronco, ramas y hojas tuviera marcas de reja ortogonal sobre cada una de sus partes.

Para mostrarles, busqué mucho en la red, pero no logré encontrar nada más ilustrativo de lo que ví ese día, que lo que muestro acá. Curiosamente, las imagenes que más se acercan a lo experimentado ese día son las sicodélicas, como la de arriba, lado derecho. (Aclaro que no había tomado nada raro, ni nunca lo he hecho. Estaba en el intervalo entre dos clases de posgrado). 




viernes, 29 de enero de 2016

Mi Amnesia en Gerundio



¿Como será vivir con recuerdos?
Me pregunto
¿Qué tanto recuerda una persona corriente?

¿Cómo será vivir el presente recordando actividades, 
las emociones sentidas... Los errores cometidos?

Ellos ¿Se sentirán felices?
A su confesor ¿Qué le contarán? (Sé que se confiesan).

Mi amnesia deja incógnitas que ni importan.
(Algunos me reprochan todo...Pero no tengo claro quién fui).

Recupero vértices no más:

Cuanto oleoducto había en Colombia y Ecuador... 
Pancackes con Adri
en el piso de un apartamento chic
y llevándola a nadar
desde que estaba en pañal.

Clases  técnicas y eventos filosóficos
en toda latitud, Meditando 
junto a loquitos e iluminados
mostrándome extraterrestre
¡Como soy!

Leyendo incansablemente
mil temas que olvidé
aún antes de regalar la biblioteca.

Obsesiva de asuntos complejos 
en los que era experta...
(Algunos diplomas perduraron).

Una camioneta blanca para volar...
Siempre gastando sin temor
dinero y tardes enteras
memorizando al Majuy.

Entre un escritorio buscando 
teorías y explicaciones
para el sicológico y verbal
maltrato del matrimonio...

Devorando un paisaje verde...
Respirando un templo budista...
Fotointerpretando desde un jet...

Peinando en globo de colores
campos cuadriculados
con un guapo japonés...

En helicóptero yendo a no se dónde...
Piloteando una avioneta sin despegarme del río...
O con la cara salpicada en las islas encantadas.

Gimnasias con el ipod, trazando lo invisible
Para volver a caminar.

De atrás
No recuerdo más.

Cosas inmediatas, sí:
Poniéndole pijama al can
Podando mientras espío torcazas tornasoladas.

Poniendo una foto a mi blog... Azul
preferentemente...
¡Echando el candado
Y apagando la luz!

Sé que pintaba
Y ya también sé que escribí el manuscrito perdido.
"El árbol de las hojas de plata"
La síntesis de mi vida...

Muy útil me sería hoy
¡Pero lo refundí!

miércoles, 20 de enero de 2016

Relaciones Amorosas Exitosas



Este análisis puede serle de utilidad a  otras personas que, como nos pasa a casi todos,  no entendemos de qué se trata el relacionarse afectivamente, mientras estamos sumergidas en el llamado "amor de pareja". 

Analizando  las relaciones  sentimentales que disfruté a lo largo de mi presente existencia, puedo ver en retrospectiva qué características llevarían a una  pareja feliz o al menos bien avenida, para que pueda subsistir exitosamente toda la vida, como en los cuentos de hadas. 
-Lo que no fue mi caso-, aclaro.

Concluyo, de mi propia experiencia, que se necesitan tres factores para el éxito  en este campo tan importante en la vida.  Simplemente tres: Seguridad, Cariño e Intereses Comunes.

Un factor adicional para mí y que fue común a todas mis relaciones fue la posibilidad de diversión,  entendiendo por esto un interés especial por algun estilo que me permitiera ser diferente al estándar y  salir de la rutina. Por eso ahora entiendo la frase de mi mamá: "A usted solamente le gustan  hombres locos".

Por otra parte, haciendo un  resumen en un cuadro comparativo, pude observar que también a cada relación se la podía calificar con un adjetivo, con un sabor (fruta) y un color característicos. 

Procedo a aplicar la teoría.  Fueron siete amores importantes:


Personaje

Situación final 

Factores dominantes 

Color 

Sabor

Fabio el Optimista

Amistad vitalicia
Cariño
Anaranjado.
Mango.

Santi el Sabio



Amistad vitalicia

Cariño e Intereses comunes

Azul celeste.

Plátano con crema
Jorge el Poderoso


Dos años de Matrimonio
Seguridad y Cariño
Café.
Limón.
Jorge el Misterioso

Sociedad vitalicia
Cariño 
Rojo.
Fresa.
Diego el Monje Joven

Desconocida
Cariño e Intereses comunes
Violeta.
Mangostino.
Fernando el Intelectual

Desconocida
Seguridad 
Amarillo.
Uva (vino)
Diego el Monje Viejo

 Amistad 
Intereses comunes
Verde campo
Melón

Ante esta gran variedad combinaciones,  ninguna de ellas completa en cuanto los tres factores estructurales de la relación,  comprendo  ahora por qué ninguna funcionó. Y concluyo que aunque la mayoría de éstas tenía el obvio componente del cariño, solamente la sensación de seguridad... el respaldo... la sensación de protección, me llevó a una decisión de compromiso.  

O sea, que en el fondo, al escoger  compañero de viaje, ¿Domina en la mujer la necesidad de seguridad en la ruta? Cada una lo dirá...


En todo caso, lo que sí es evidente es que en este mundo de las ilusiones, cualquier relación tiende al fracaso, porque se trata del intento de unión de dos egos, que por definición son "egoistas".

Entonces, solamente el intentar despojarse del ego y ser completamente tolerante y generoso, podría tal vez funcionar. 

Mas solamente en el caso en que los dos integrantes estén de acuerdo y tengan el propósito de cambiar en este sentido. De lo contrario, más maltrato le espera a quien asuma la actitud correcta.

domingo, 17 de enero de 2016

Por qué no voy a Misa



Yo sí iba a misa con devoción en mi infancia, en la capital del país.

Esa práctica diaria me aportó espiritualidad y confianza en el misterio. 
Me enseñó a quedarme quieta y a ser reverente con lo desconocido. 

Me encantaba la ceremonia como se hacia en el colegio: luces bajas,  incienso,  cantos enamorados a capella... silencios y energía compartida. 

Además, tuve la fortuna de tener el complemento sabio de mi misal para adolescentes, lleno de historias relevantes, biografias ejemplares y salmos delirantes de amor, me entusiasmaban mucho.

Sin embargo a los 14 años fui a vivir al campo y el sistema educativo al que me sometí voluntariamente fue otro muy diferente. La Naturaleza tomó el primer lugar y en ella encontré mi Verdad. 

Mi mente se iba abriendo al gozo de encontrar al Ser Supremo en toda la hermosura que iba conociendo al caminar por mi bello pais.


Gracias a la universalidad de Manfred, -mi profesor de filosofía-, supe de mil corrientes de pensamiento, por lo que empecé a estudiar las religiones orientales y pude notar que en el mundo había otras perspectivas también muy válidas. 

Me sumergí en ellas y empecé a practicar enseñanzas y a ensayar sus técnicas. 

Me gustaron mucho porque coincidían con mi adoración por el Infinito en la diversidad de la Naturaleza y daban explicaciones no míticas sobre la existencia. 
 
También por ese entonces  cayó en  mis manos la biblioteca de mi adorado tío Alfredo López Lezama, plena de conocimiento de todas las épocas y de lecturas no ortodoxas.

Entonces, la ceremonia dominical se me volvió una tortura, pues el nuevo lugar no era el mejor para mi introspección: Se me antojaba demasiado iluminado,  sucio, con una muchedumbre maloliente que predominaba y una élite que modelaba presumiendo la última moda. El sitio me molestaba  por su ruido y por sus sermones elementales, para los cuales yo ya tenía argumentos que refutaban fácilmente lo que se decía allí en forma dogmática. 


A partir de esa época me declare libre-pensadora y me dedique a escudriñar la Verdad, dándole la oportunidad de ser oída a toda filosofía, secta y comunidad que pasara frente a mí. 

Ya nunca me deje atrapar por los fanáticos de ningún bando ni religión y me dediqué a construir mi propio rompecabezas de la Realidad, buscando -como todos-,  ser feliz y además,  ser consciente para obtener el control de mi existencia. 

Esa era la confesión: Por eso no voy a ceremonias de ningún tipo,  incluyendo la misa católica.

Soy muy tolerante con las ideas religiosas de los demás,  y pienso que cada uno tiene su propio nivel y no tiene derecho de modificar el de los demás.  
(Por eso además, los misioneros me molestan sobremanera).