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jueves, 24 de marzo de 2022

Nuestro Propósito Milenario

Revisando despacito lo que consideramos el Origen del Holograma y de nuestra vida aquí, leo:

El Uno estaba completo, pero quiso subdividirse para conocerse a Sí Mismo.

Ahí empezó la Danza de Vibraciones y se activó la Rueda de las Encarnaciones.

¡Esto es todo el Misterio! Por eso estamos aquí... Ese es nuestro propósito. Bien.

Pero, si así son las cosas, ¿Estamos cumpliendo nuestra Misión?

Actualicemos la idea: Él se subdividió en partículas ínfimas, para conocerse a Sí Mismo en profundidad y hasta el último detalle. ¿Estamos ayudándolo a conocerse?


Análisis: ¿Para qué estamos aquí? 

Para ser una especie de repotero-expedicionario que concientemente observa todo en Matrix (lo físico, lo emocional y lo sicológico) y envia periódicamente sus reportes a la Oficina Central, donde está El Uno, el Dueño de Todo, esperando la información.

Entonces, nosotros... ¿Estamos cumpliendo con nuestra función? o solamente estamos aquí sufriendo y quejándonos, soñando con lograr vanidades y sin conexión conciente con la Oficina Central a la que pertenecemos y que nos mandó a explorar la Tierra 3D?


El Propósito último nuestro, lo entendemos como "ser concientes". Tratamos de serlo... pero nos faltan dos cosas para ser el emisario conciente para lo que fuimos delegados, nada menos que por El Uno: 

  1. Mirarlo todo con el interés del verdadero reportero. Admirándonos de la belleza a cada paso, como si acabáramos de aterrizar del espacio exterior y,
  2. Enviar nuestros informes, lo que implica una CONEXIÓN PERMANENTE CON EL UNO y una relación afectuosa con Él, abriéndonos a una conversación de ida y vuelta.

jueves, 22 de agosto de 2019

¿Qué pensar en el momento de morir?

En el tal vez confuso momento de la muerte,
solamente es necesario mantener una frase en la conciencia:

¡Soy Hijo de Dios!

Probablemente, sea esta frase lo único que necesitemos conservar en la mente para ser inmunes a la ansiedad, el miedo a lo desconocido y todas las etapas preocupantes que un libro tan famoso como el Bardo Thodol (Libro Tibetano de los Muertos) anticipa.

Toda la complicación que por ejemplo en la cultura tibetana implica tener durante varios días al lado del moribundo un shamán, especialmente entrenado para guiarlo por los recovecos de la salida de su cuerpo y el ingreso a una nueva situación post-mortem, se obvian con nuestro mantra maravilloso.

Nos ahorra también el famoso miedo católico a no tener un sacerdote como compañía en ese momento... O los sacramentos de la extrema-unción y otros ritos que nos han dicho que eran importantes.

¡Soy el Hijo de Dios! ¡Nada menos!!

Mantra que funciona mejor y mejor en proporción a la credibilidad que le hayamos dado durante el tiempo de vida física.

Nuestro problemita de memoria que impide que sepamos quiénes somos,
se soluciona de un solo pincelazo, con el uso y la interiorización de esta frase.

¡Somos una emanación del Todo!
¡Nuestro Creador no nos ha separado de Él!

¡Qué maravilla! ¡Qué tranquilidad!

Entonces, a pesar de nuestra amnesia...

¿Qué miedo podríamos tener en ese crucial, pero natural momento?

¡Soy el Hijo de Dios!
¿De qué me puedo preocupar?

¿Qué podría temer?

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Recordando este simple ejercicio, que incluso podemos practicar antes del momento de la transición, estaremos a salvo de los aspectos desagradables y de incertidumbre que la muerte puede significar para nosotros.

Así que, es un muy buen negocio adoptar una frase tan trillada como escudo, al mirarla de esta nueva manera. ¿Verdad?

martes, 13 de noviembre de 2018

Pensamiento de Hoy. Reencarnación y Karma



Para destacar el importante papel del perdón en la obtención de la paz, y no solamente la paz terrena sino la paz permanente, el siguiente análisis es muy ilustrativo y a la vez nos permite comprender términos orientales que manejamos cotidianamente y en los que muchos hemos creído.

Reencarnas cuando no perdonas al otro, y
Sufres el Karma cuando no te perdonas a tí mismo.

La consecuencia de este razonamiento es fabulosa: 

¡En nuestras propias manos está la liberación, 
tanto de la sucesión infinita de vidas 
como de las consecuencias de nuestros actos pasados!

La razón para hacer esta afirmación, es bien clara: 
  1. Si no perdono lo que me hizo el otro, vendrá algún tipo de ajuste de cuentas, naturalmente en un nuevo escenario.
  2. Y si no me perdono por lo que pude haber hecho en alguna circunstancia pasada, yo mismo generaré y aceptaré el castigo del que me siento merecedor.

lunes, 16 de octubre de 2017

Pensamiento de Hoy. Thich Nhat Hanh.


Hermosa enseñanza del más humilde y sabio de los monjes budistas: El vietnamita Thich Nhat Hanh.

Nuestro rostro debe expresar lo que hay en nuestro interior.

Y ¡Qué maravilla si en el interior ya no hay miedos ni conflictos!



jueves, 6 de octubre de 2016

El Misterio de El Tao



Trato de ser consciente y aceptar en mi corazón lo que racionalmente me ronda después de años de meditar en busca de la Verdad.

Abro los ojos y reluce un día de sol incomparable..  Único, aunque frecuente... Con un verdor que habla de vida infinita y cíclica y pétalos coloridos que no pueden cantar más que al amor.

Sin analizarlo, busco aceptarlo.

Vengo de donde vengo y de donde encajo:
del Hogar inmenso y cálido donde soy. Simplemente, Soy.
Sin necesidad de justificación ni de concurso.

Pero por ahora,
Estoy aquí en el Azul...
Lo mismo que podía estar en el Violeta
-que a veces, en mis incomprensibles nostalgias recuerdo y añoro-.
Podría tener hermanos grises, de tres ojos y tres brazos...
es cuestión de la dimensión escogida, según nos contaba Carl Sagan.

Me reconozco parte del Observador
y por ello observo,
tratando de no enredarme tanto. De no tomar partido. De no acalorarme.

Cierro los ojos y me reconforta el instante  en que estoy de vuelta, Ahí, por fin.
Aunque no sé con Quien.  Pero lo venero y lo siento muy mío.
Es la Sustancia que todo lo penetra y todo lo permea. Fuera de la cual no existe nada: Ni cosas, ni seres.

Así que siguiendo a Lao Tsé, digo:

Como no sé su nombre, lo llamo Tao.

Porque el nombre que puede ser nombrado, no es el verdadero nombre.
El Principio del Cielo y la Tierra no tiene nombre...
Y si tuviera nombre, sería dual: sería la madre de la ilusión.
Sería la madre de los diez mil seres.






 

sábado, 30 de enero de 2016

Entonamiento con Cuencos de Cuarzo

Hace algo más de un año me invitaron a una sesión armonizadora con cuencos de cuarzo. Son cuencos hechos del cristal puro, que se llenan a diversos niveles de agua que les proporciona su diversidad de tonos.

Se trata de algo poco menos que mágico, con la persona expuesta a la vibración energética de los sonidos que van entrando directamente por los chacras. Por eso se usa con fines terapéuticos también. Porque la persona se sintoniza rápidamente con los sonidos, relajándose y soltando la causa de su enfermedad o desequilibrio.

Se dice que su "música" limpia el aura y deshace los bloqueos energéticos que causan malestares físicos y problemas sicológicos.

Por lo menos en mi caso, fue una experiencia meditativa muy especial, de la cual salí definitivamente renovada y sonriente.

A continuación, una muestra de la vibración de los cuencos de cuarzo, a la que se les considera sonidos sagrados (perdón por las propagandas que insertan en el video). En este caso, se insertan también sonidos con cuencos tibetanos, que son de forma semejante a los de cuarzo, pero metálicos y más pequeños. Son estos los usados como campanas en las sesshines o reuniones de meditación budista en el Tibet y el Japón.



domingo, 15 de noviembre de 2015

¿Qué se espera de Nosotros?

De nuestro paso por la existencia no se esperan resultados complejos ni de grandes sacrificios. 
Se espera que simplemente  seamos. 

Lo dice bien una fracción del Noble Óctuple Sendero del Buda: Se espera la Noble Acción. ¿Qué es esto? Hacer lo que se tiene que hacer en el momento en que se tiene que hacer, con alegría y prontitud.

Esto es: Respirar el aire y no contaminarlo con nuestras actividades;  Comer alimentos nutritivos y no alterarlos para los demás; Vivir en armonía y permitir que los demás también lo hagan. Ser tolerantes, pues todos tenemos perspectivas y formas de expresarnos distintas. Mirar la hermosa Naturaleza y los edificantes escritos de los pensadores que nos precedieron. Oir la música que beneficia al corazón y la que eleva la mente. Hacer con nuestras manos formas útiles para el bienestar de nuestros semejantes. Usar nuestra mente para ser más concientes de la magnificencia de la Humanidad. Descansar cuando haya que descansar y reir cuando sea el momento de reir.

Nada más se espera que caminemos por el mundo admirándolo y dejando en él nuestra huella de luz. 

Se espera que nuestra voz hable palabras que den bienestar a los demás y a nosotros mismos.
Se espera que fluyamos suavemente de la infancia a la juventud y de madurez a la vejez sin bloquear el proceso natural y sin querer invertir su orden ni sus características. 

Todo con la alegría de saberse amor y estar en un Universo hecho de amor que se mueve por amor.

O sea, ¡Actuar como quien intuye que las cosas están bien como están!
¡Como si de verdad creyéramos que somos como debemos ser!

jueves, 27 de agosto de 2015

Un mundo de abundancia y felicidad

En mis incursiones por el budismo del Camino del Diamante aprendí el uso de los mantras.
Palabra o frase repetida hasta la saciedad con la ayuda de un rosario que se denomina el Mala y que tiene 104 cuentas.


Es muy frecuente el OM MANN PADME HUM y muchas frases más en sánscrito que los budistas utilizan para acceder con una idea el subconciente e imprimirla allí. El lama Ole dice que el mantra se pega en la piel del meditante de tanto repetirlo y empieza a transformar a la persona.

Caí entonces en cuenta de que podemos nosotros también utilizar uno o dos mantras personales, a niveles no tan elevadamente espirituales (aunque también allí), logrando con ello mucho más que lo que hacen las usuales "afirmaciones" que indican algunos autores de libros de autroayuda.

Por ejemplo: Qué nos cuesta darle dos vueltas al mala (208 repeticiones) al despertar, diciendo:

"Veo un mundo de abundancia y felicidad"

Esa frase nos irá afectando y al cambiarnos, cambiará nuestra forma de ver el mundo, que es lo único que se requiere para que el mundo cambie. Porque el mundo está dentro de nuestra mente. Es relativamente fácil comprender esto... Pero muy difícil romper con el complejo de culpa que nos dice que aunque así fuera, no merecemos un mundo feliz. Nos da miedo ser felices. Creemos tan improbable la felicidad, que volteamos la cara para otro lado sin mirarla y preferimos seguir quejándonos de lo que vemos en el mundo, como si fuera ajeno a nuestros pensamientos.

Entonces, ahí es donde el maravilloso mala nos ayuda a reforzar la idea dentro de nosotros y a aceptarla en nuestra mente, escenario de todas las películas del mundo.

La frase que propongo hoy la he pensado mucho. Creo que es suficiente, pues abarca todo lo que pudieramos necesitar. Mejor que "Quiero paz" aunque también es muy válida. Pero cuando el mundo entero es feliz, obvio que tenemos paz.

Es una frase mejor que "Quiero salud", por la misma razón: si somos felices, es difícil que nos esté aquejando una enfermedad molesta.

Y para quienes sufren por los aspectos económicos y dicen que antes que cualquier dedicación espiritual, es necesario sobrevivir en este inhóspito y caníbal sistema, el ver abundancia es lograrla y por lo tanto, suficiente para liberarlos de su preocupaciones materiales.

Ojo: No estamos "pidiendo" en actitud de víctimas o seres inferiores. Estamos "viendo" lo que queremos ver, lo que nos conviene, lo que nos gusta, lo que nos da la gana, porque somos los hijos de Dios.