miércoles, 19 de febrero de 2014

Nunca estoy Disgustado por la Razón que Creo. UCDM. Lección 5.

Con frecuencia sentimos malestar con el mundo... Malestar con los demás.... Malestar con nosotros mismos...  Algo indefinible, pero que sigue ahí.

A pesar de que aparentemos ser muy responsables, muy ejecutivos... Muy concientes... Hasta triunfadores... Muy exitosos con el sexo opuesto... nos sentimos extranjeros en esta experiencia que llamamos vida.

Nos ocupamos en mil cosas, para ocultar nuestra molestia, porque definitivamente, si nos detenemos a analizar la situación unos minutos, es inevitable concluir que ALGO ANDA MAL. Algo no encaja.


Corremos y corremos para que el mundo no se derrumbe: Hacemos mantenimiento a todo, pero el auto se deteriora, la pared se pela, los instrumentos se desgastan, el equipo no funciona... E igual con las relaciones: decaen sin saberse por qué y se transforman en algo tan diferente a lo que creíamos que eran...

Entonces, como la cosa es tan poco clara, cerramos los ojos y desfogamos nuestro disgusto con la secretaria, o con el cajero del banco. ¡Toda la culpa la tiene el gobierno! Y nuestra indignación crece, enfermándonos, -entre otras consecuencias- y  haciéndonos infelices, aunque lo queramos disimular ante los demás y ante nosotros mismos.

Todo eso nos pone mal, porque tenemos un lejano recuerdo que a veces aflora suavemente: De que debe haber sitios donde esto no pasa. Donde las cosas no son tan efímeras... Donde se puede vivir sin que todo se esfume como un fantasma; donde no impere la muerte, en resumen.

Ese que recordamos en sueños, es nuestro sitio de origen. Nuestro verdadero hogar al que debemos volver.

Seamos hoy concientes de esa idea, repitiéndola varias veces al día:


martes, 18 de febrero de 2014

Salud. Evitar el Glutamato Monosódico.

Para los que aún tomamos sopa, existe una buena alternativa ante los problemas que significa usar como base de preparación en la cocina, hueso de res o caldos concentrados en cubitos. Los primeros aportan mucha grasa, mientras que los segundos pueden llegar a ser muy dañosos por sus componentes químicos como el glutamato monosódico (E-621). 


Esta sal que se usa para potenciar el sabor de los alimentos, es también culpable de causar adicción a la comida chatarra, al impedir el buen funcionamiento de los mecanismos inhibidores del apetito. Así que cuando nos encontremos con una golosina, dulce, o salsa, que no podemos dejar de comer, revisemos los ingredientes, porque probablemente estará este compuesto con nombre propio o con varios otros que lo disimulan; porque el GMS también es llamado a menudo glutamato de sodio, ácido glutámico libre, proteína hidrolizada de plantas (o vegetal), extracto de proteína vegetal, caseinato de sodio, caseína de calcio y extracto de levadura. 

Debemos evitar entonces, este componente leyendo las etiquetas de salsas y comidas precocidas, lo mismo que frituras de maíz, papas fritas, sopas enlatadas, aderezos, carnes a la parrilla, carnes ahumadas, embutidos​, condimentos preparados, consomé concentrado, fideos instantáneos y salsas.


Este saborizante también causa obesidad. Puede producir asma y otros problemas respiratorios. Lesiones cerebrales, alteraciones del sistema nervioso central y del sueño. Se cree que también favorece el Alzheimer. Los efectos secundarios más comunes incluyen una sensación de ardor en los brazos, el rostro o el tórax, un adormecimiento que se irradia desde el cuello a los brazos; hormigueo o calor en el rostro, brazos o cuello; presión en la cara; dolores de cabeza; dolores en el pecho; palpitaciones; somnolencia; dificultad para respirar y debilidad general.


La alternativa que nos da el Doctor Mercola, la puedo garantizar yo, pues hace unos 5 años me dio la fórmula una irióloga en el Ecuador: Consiste en comprar por kilos, patas de pollo (si se pudiera orgánico, mejor) . Se ponen a cocinar en agua en una olla grande durante unas 6 u 8 horas, hasta que estén blandas y toda la gelatina (colágeno) haya pasado al agua dándole un aspecto blancuzco.



Retiramos del fuego la olla y colamos el contenido hacia un recipiente hondo. Un rato después, podremos retirar con una cuchara la grasa superficial, de manera que la "sustancia" para nuestros caldos y sopas está lista. 

Entonces, al congelador; y de allí sacaremos una cucharada grande cada día como base de las sopas.  Es inigualable porque aporta también calcio, como lo explica a continuación el Doctor Mercola:









Mis Pensamientos no Significan Nada. UCDM. Lección 4.

Hoy nos sentaremos solamente unos pocos minutos (sin agobiarnos) y dejaremos que los pensamientos pasen por nuestra mente mientras los observamos, dándonos cuenta de su insubstancialidad e incoherencia.

Nos sucede igual cuando nos sentamos a meditar... Van pasando por la pantalla de la mente un montón de ideas... Primero semi coherentes, llamándonos la atención sobre las cosas que nos preocupan o nos causan inquietud, o nos tienen obsesionados.

Después, si logramos zafarnos de lo que nos angustia, van apareciendo pensamientos más y más absurdos y contradictorios... Casi como cuando estamos a punto de quedarnos dormidos, momento en que personalmente me pasan frases completas, absolutamente tontas, ¡Como si alguien hubiese pescado al azar en un diccionario el sujeto y en otra página el predicado!


Lo grave es que eso nos pasa todo el tiempo, pero si no estamos atentos, como en la meditación, no nos damos cuenta... Por ello, Un Curso de Milagros dice que ningún pensamiento es razonable ni tiene conexión con la verdadera realidad. 

La práctica entonces, es observarlos y ante su incoherencia, repetir la frase: "Estos Pensamientos no Significan Nada".

Dice además que la mente limpia de pensamientos es el estado natural del Ser. Lo que confirma que la meditación sin forma ni motivo es la mejor manera de acercarnos a Dios y a nuestro estado original.

Los pensamientos generan el espacio y el tiempo, y con ellos, la experiencia actual.

Son una cadena incoherente que se auto genera, apoyándose en la sensación de desconexión, inseguridad y miedo que crea.

lunes, 17 de febrero de 2014

No Entiendo Nada de lo que Veo. UCDM. Lección 3.

La lección de hoy debe practicarse mirando a nuestro alrededor y repitiendo la frase, mientras por un instante observamos cuán poco entendemos de cada cosa en la que se posa nuestra vista, si la despojamos de la información que le aportan nuestras experiencias pasadas.


O sea, que sin los adornos que le colocan nuestras memorias (agradables o desagradables), lo que vemos no tiene ningún significado. Es esencialmente neutro. Si lo miramos así, no entenderemos nada. Ni sabremos qué estamos haciendo aquí.



domingo, 16 de febrero de 2014

He dado a lo que veo, el significado que hoy tiene para mí. UCDM. Lección 2.


Yo decido cómo me afectan las cosas que parecen estar a mi alrededor. Yo invento el mundo en que vivo.
Estoy dentro de un mar de vibraciones neutras a las que achaco agresividad y violencia.
Sin mi interpretación, nada de lo que está a mi alrededor tendría significado.
Incluso a veces, poseo objetos que me traen recuerdos tristes o que significan una mala época.
Según mi nivel de vibración, puedo pensar que el teléfono es una desgracia. O que el verano es la felicidad, etc.




sábado, 15 de febrero de 2014

La salud que nos han vendido

La situación de salud de los países occidentales es tan insólita, que se necesita estar muy inmerso en el sistema para no darse cuenta de lo absurdo que resulta un sistema médico que no tiene solución ni remedio, casi para ningún tipo de dolencia. 

Se les puede oír decir: La gripe es una enfermedad sencilla, pero que no tiene más cura que dejar que evolucione y pase. Lo mismo las enfermedades virales. Para los distintos tipos de cáncer se está haciendo muchísima investigación, pero aún no se ha encontrado ninguna solución. La diabetes no tiene cura. La úlcera, tampoco. No sabemos qué hacer para erradicar la colitis, ni las alergias... Y nadie puede prevenir un ataque al corazón, entre otras enfermedades... 

¿Qué hace entonces esta institución? Se dedica a la cirugía; o sea que si un órgano no funciona, hay que rebanarlo. Y advertir sabiamente al paciente que luego, otras cosas fallarán, consecuentemente.



No lo hago por criticar, sino que advierto sobre lo que pienso, si ha de servir para que otros se den cuenta de la absurda situación, incluso los mismos médicos. Porque los médicos en general, son bien intencionados; ellos sentían desde jóvenes el deseo de curar, de ayudar a sus semejantes. Fue la gran facultad, -ya orientada hacia el negocio de las pastillas y las inyecciones-, quien les frenó el deseo de investigar y les prohibió usar medicinas que no hubiesen salido de sus fábricas.

Y ésta industria nos echa el cuento de que los fármacos son tan caros, porque invierte años de investigación costosísima hasta por fin lograr el producto... ¡Que no da solución a la dolencia! O cuyos efectos secundarios obligan a comprar otras drogas ¡Igualmente caras e inútiles!

Parece que la inmoral y fría clave del negocio es que el paciente no muera... Que sienta alivio de los síntomas, hasta cierto punto, pero que jamás se cure. Porque si se llegara a curar, no compraría más productos a la industria.

Así, una humanidad entera transita enferma por este mundo, lamentándose de los malvados virus, de los microbios y de todos los entes invisibles que le malogran la vida. Y todos entrenados para aplaudir y obedecer al fabricante de píldoras, aunque lo que éste diga salga de todo sentido común y vaya en contravía de la sabiduría tradicional popular.

La solución al lamentable estado de salud en que se encuentra un gran porcentaje de la población de los países occidentales está en que en aras del negocio, se mira para otro lado y no a donde está la solución (que a lo mejor no es tan compleja como nos han hecho creer).

Veamos sobre el tema esta animación del Doctor Mercola:


Nada de lo Que Veo Significa Nada. UCDM. Lección 1

Vamos a comenzar el entrenamiento mental según Un Curso de Milagros. Habrá una frase para recordar durante todo el día. Una por día. Entendámosla o no, lo que importa es recordarla con frecuencia y el subconciente irá aceptando el cambio lentamente, para transformar nuestra percepción y poder salir pronto del sueño.


¡Adelante!