domingo, 3 de mayo de 2015

Un país floreciente

¿Cuál es el secreto  para detener el caos del planeta?
Hay un arma muy eficiente, -infalible- para volver al bucólico paraiso donde hay abundancia para todos y donde todo es como debe ser: Esa herramienta es nuestra poderosa Mente.

La misma Mente que dominada por el Ego, ha creado la confusión, la violencia y el miedo. Porque entre más confudidos y asustados nos encontremos al ver el noticiero de la noche, más creamos lo que no queremos.

Como decía el abogado:

"El temor engendra lo temido"

Usemos entonces el mismo instrumento y usémoslo correctamente. Para lo que fue establecido: Para satisfacción del creador: De nosotros mismos.

Somos un poco incrédulos, porque aparentemente determinamos ciertas cosas en nuestra vida: los detalles. Decidimos qué compramos, con quien nos casamos... Pero en cambio, nos parece que los grandes factores no los dominamos. ¿Por qué? Porque la respuesta del Universo no es inmediata. (Y por suerte no es inmediata: sería una locura si fuera inmediata. Cada pensamiento de rabia se concretaría en run rayo que partiría a nuestro interlocutor... ) :)

Pero soñando las cosas que realmente nos convienen con cierta intensidad, con seguridad se dan los resultados. Unas cuantas semanas de manetener un pensamiento, ¡Y se materializa! Por eso proliferan tantos textos y cursos de visualización... La popularidad de El Secreto, por ejemplo... Si no le hubiera funcionado a algunos, no seguirían enseñándolo en los corrillos de la Nueva Era.

Entonces, manos a la obra: A imaginar un país floreciente, pleno de agicultura sostenible, de gente sana y longeva, de vías de comunicación placenteras, con seguridad y camaradería.
Un país sólido, basado en el sentido común, la consideración con los mayores y los más débiles, totalmente inclusivo, todos en equipo orgullosos de su laboriosidad y su diversidad.

Dejemos de remachar las quejas hacia los malos administradores y los corruptos. Dejemos de ver esos noticieros amarillistas, que ya ni de política hablan, mucho menos de cultura y bienestar. Nos quieren tener asustados... Pues dejémoslos a un lado.

Si queremos ayudarnos con alguna imagen, entonces, consigamos una foto o un dibujo de lo que soñamos para nuestro amado país. O una frase, o una poesía..

Vamos a cambiar el sueño, porque somos capaces de ello. Así como construimos este caos de muerte y terremotos, volveremos a los paisajes naturales y al encanto del planeta que en el fondo tanto nos gusta íntimamente, porque nos recuerda a la Gaia, la madre original.

Con tecnología y modernidad, porque también nos gusta la tecnología: Pero humana.


Un poquito de esfuerzo en sostener la idea y en refrenar nuestro frecuente deseo morboso de comentar todo lo malo, subrayándolo, inocentes de que con eso le damos fuerza al monstruo.

¡Animo! Tratemos de visualizar un pais amable, equilibrado, compasivo y próspero.
¡Si se puede!

Veamos en nuestra cabeza y nuestro deseo a los agricultores viviendo plenamente, con comodidades y educación... Restémole valor a la necesidad de acudir al sistema de salud oficial, e imaginemos la gente en las ciudades, caminando sin temor al otro y sonriéndole a aquel con el que se cruza, dispuesto a colaborarle en lo que pudiera requierir.

Un país floreciente. No nos detengamos en los medios para lograrlo... Como dice Mike Dooley: Visulicemos simplemente el resultado final... que el camino para llegar allí lo determinará el Universo.

¡Cambiemos ya este paisaje! ¡Está muy aburrido! ¿O somos masoquistas?
No más hablar mal de los políticos, las potencias y los bancos.

Nuestro único tema debe ser lo que queremos tener (no individualmente, sino como comunidad humana) y recalcar con nuestros pensamientos y comentarios cada logro, confiados en que ya se está dando la trasformación hacia ese ambiente que nos gustaría y que merecemos.