miércoles, 27 de marzo de 2013

Einstein y Dios


“Quiero conocer la mente de Dios” –dijo Einstein. “El resto son solamente detalles”

¿Cuál es la mente de Dios? La conciencia.
¿Qué significa conocer la mente de Dios? Ser conciente.
¿Cuáles son los detalles? Su propósito externo y todo lo exterior.



“El silencio es el lenguaje que habla Dios y todo lo demás es una mala traducción”
E. Tolle.


domingo, 24 de marzo de 2013

Meditación Paso a Paso. Ejercicio No. 2. Caminar Consciente

Debes ser paciente y practicar los ejercicios. La meditación es el método. El camino. Te permitirá elevarte a alturas insospechadas en esta conjunción planetaria si eres capaz de aprovechar la energía galáctica presente en este tiempo.

Todo se reduce a subir tu vibración para poder acceder a dimensiones más altas y con menor inercia. Para ello, no hay duda de que la meditación es la vía. Pero necesitas paciencia y constancia, porque somos aún muy primitivos, aunque nuestro corazón aspire a las alturas.

Entonces, el ejercicio de esta semana es el Caminar Consciente,  que en otras palabras es aprender a estar dentro de ti mismo. La Atención Correcta a tu existencia. Dentro de tu propio "avatar" (ver post de hace dos días relacionado con la reciente cinta).


  • Entonces, trata de sacar 15 minutos al menos al día, aunque te toque madrugar. Busca un área libre.. un parque... donde en lo posible, haya algo de naturaleza. Ella y tú son una misma cosa y lo vas a sentir dedicándole un rato en silencio. Preferiblemente sin compañía, pues este es un camino que debes recorrer solo y en el que nadie te puede ayudar. No lleves distractores. No necesitas más música que la que la Naturaleza te da.
  • Comienza desacelerando el paso y respirando más despacio. Inicia tu consciente caminata dando pasos en los que se centre toda tu atención: un pie se adelanta, se apoya permitiendo cambiar el peso del cuerpo de una pierna a la otra y avanza. Luego el otro pie. Ahora la otra pierna es la protagonista.
  • Mantén la atención en tu respiración en todo momento. Inspiras... Espiras... Tu estás adentro del transformer, del robot, del avatar que te han asignado para que explores la realidad tridimensional. Es obvio que eres más que tu máquina, pero debes cuidarla y apreciarla profundamente, pues sin ella no habría experiencia ni avance alguno.
  • Cuando hayas cogido el ritmo, levanta la vista y mira lo que te rodea, como si lo vieras por primera vez. Tus ojos se posan sin esfuerzo en lo que hay en tu campo de visión. ¿Un árbol? ¡Qué perfección! Fíjate en su majestad. Cada hoja en su lugar. Erguido. Impávido. Es lo que es, aunque nadie antes que tú lo hubiese mirado. Está inmóvil y no se resiste al viento. Más bien danza con él y pareciera que lo disfruta. es bello en cada detalle... mira la rugosidad de su corteza... El sabe que es lo que es y no "hace" nada. Así debes ser tu, si te despojas de los afanes impuestos por otros.
  • Ahora simplemente reanuda tu caminata consciente tomando nota del movimiento de tus pies y siendo tu... el magnífico... el consciente.... el eterno. Sonríe un poco. Es agradable la sensación de estar dentro de ti y no tener miedo de nada. Disfruta como el árbol. Tranquilo. 
  • No te preocupes por los demás; están dormidos. Tu eres del grupo creciente que está despertando a su verdadera naturaleza, como dice el Zen. Ellos son reflejos tuyos, nada más. No te importe su opinión. Tu ya no eres del montón. Son esclavos del sistema y no pueden comprender que te desvíes de la forma de actuar de la masa. Son tus hermanitos... y si te preguntan qué haces, diles: "Siento el viento. Disfruto el sol. Descanso así de mi trabajo" y te dejarán en paz. Se aburren fácilmente y correrán a ver un partido por TV.
  • Continúa caminando conscientemente. En tu lentitud, sentirás tu cuerpo y saborearás la fiesta de vida que te rodea. Se el personaje que elegiste encarnar en este planeta. El que te gusta ser. Maravíllate de tu movimiento.. Es  un milagro que todo funcione tan bien y tu no debas ocuparte de los detalles.
  • Esto es todo. Hazlo a conciencia.
En otros momentos del día puedes también practicar el sentirte dentro de ti mismo: 
  • Al sentarte al volante, antes de arrancar tu carro, date cuenta de la posición de tu cuerpo: estás "sentado". Nota el espaldar de la silla presionando cálidamente tu espalda. Respira.
  • Mira ahora la maravilla de tus manos sobre el timón. Son hermosas, perfectas y útiles. Tu nexo con el mundo físico y tu instrumento de creación.
  • Date cuenta de que te encuentras metido entre una caja metálica. Visualiza cómo te verás desde el espacio, allí, sentado. Curiosa imagen, ¿verdad? Respira profundamente. El oxígeno es el mecanismo para que permanezcas vivo. Lo sabías, pero no lo sabías. Porque todo te ha parecido obvio hasta ahora. Pero en adelante serás consciente. En ese trabajo estás.
  • Puede en este punto parecerte extraño estar en tan insólita posición y encierro, porque con el ejercicio intuirás tu verdadero e infinito ser.
  • Sonrie y comprende que estás ahí porque ha sido tu elección. Seguirás tu rutina, arrancarás tu automóvil entrando en la diversión programada por ti mismo. Estás ahí porque quieres. Vete a trabajar. Ya no serás nunca más un autómata.
Si quieres verlo según alguien con gran autoridad, como es Tich Nhat Hann, el maestro vietnamita de la conciencia en el presente, te dejo aquí una imagen, en uno de sus retiros (No es necesario hacerlo TAN lentamente... porque aquí se filmó así con fines didácticos):

Algo similar y muy útil en los intervalos entre meditación y meditación cuando estás en una sesshin o sesión intensiva de meditación Zen, es el Kin-Hin, en el cual cada paso se hace concientemente y con una lentitud, que para un observador desprevenido parece más bien quietud. Aquí el grn maestro Deshimaru explica rápidamente el método:

sábado, 23 de marzo de 2013

¿Qué es el Nuevo Paradigma?

Entréme donde no supe / y quedéme no sabiendo / toda ciencia trascendiendo.
Yo no supe dónde entraba / pero cuando allí me vi / sin saber dónde me estaba / grandes cosas entendí.
No diré lo que sentí / que me quedé no sabiendo / toda ciencia trascendiendo.
San Juan de La Cruz

El nuevo paradigma es un cambio fundamental en el pensamiento de nuestro grupo humano. Es un conjunto de nuevos presupuestos compartidos. Es la comprensión consensuada de lo que es posible; los límites de la investigación admisible en un momento dado.

En este periodo de la ciencia, a decir verdad desde 1930, -sino que nosotros no hemos querido actualizarnos... O tal vez nuestra educación no nos lo ha permitido-, el paradigma de Newton sobre la materia sólida y la gravitación universal, se ha derrumbado entre los científicos y el método científico, para dar paso a la  Relatividad, la Mecánica Cuántica y a la Teoría de Cuerdas, que constituyen puente y explicación al misticismo y la espiritualidad.

Todo lo que antes se negaba, es posible en esta nueva visión de la ciencia: los fenómenos paranormales, la telepatía, la telequinesis, la comunicación con seres desencarnados, los viajes en el tiempo, los extraterrestres, otras realidades, la inmortalidad y mucho más. 

Todo es luz y sonido. 
El espacio es curvo.
El pasado y el futuro no existen y 
Hay once dimensiones. 

"La física cuántica y la cosmología emergente nos proponen una perspectiva nueva, más espiritual y panteísta, que nos lleva a la idea de un Universo cuya conciencia hace millones de años intenta comunicarse con nosotros.

...El nuevo paradigma asusta porque transforma la realidad en que vivimos cómodamente. Desmontar las creencias produce ansiedad y miedo... El mundo conservador se opone ferozmente a un cambio de paradigma porque significa cambiar los modelos actuales del consumismo, lo convencional, lo ortodoxo y lo cómodo.

Admitir que la realidad en que vivimos es falsa y que lo que vemos no es lo real, se convierte en la posibilidad de codificar lo que percibimos de otra manera y ver otras realidades.

Tenemos que empezar a plantearnos la posibilidad de que si queremos cambiar el mundo que nos rodea, tenemos que empezar a imaginarlo de otra forma, por inquietante que sea esta visión.

Para comprender la posibilidad de que existan otras realidades debemos transformar nuestra forma de pensar, de ver el mundo. Debemos ampliar nuestro conocimiento a otros estados de conciencia que nos abran las puertas a otras realidades.

El conocimiento es transformador y se convierte en una necesidad de gran actualidad en este cambio de paradigma: Es la máxima aventura existencial. El mundo y lo que nos rodea no es lo que nosotros pensábamos: es mucho más y nosotros formamos parte de ese Todo, inexorablemente conectados a él. No solamente somos parte del proceso: Somos el proceso mismo". 

 Blaschke, J.





viernes, 22 de marzo de 2013

Mi Avatar

¡Qué maquinaria! ... Y cómo se mueve... ¡Qué armoniosa conjunción de músculos, nervios y sentidos receptores!
Desde mi torre de control, -a dónde llegan los informes y se hacen los registros- miro el abismo abajo: Ese suelo al que no caigo, de milagro... Maravillándome del andar de mi avatar.

Mando la orden y todo se activa:
Primero un paso,
luego otro... como en el Zen, consciente.
Un paso y
me desplazo...
Esqueleto que avanza implacable rompiendo el espacio.
¡Emocionante!

Viro a la derecha... a la izquierda...
¡Qué perfección! ¡Qué maravilla!

Un gran transformer que se ríe,
que intuye e inventa su brillante mundo,
que disfruta cuando logra mover su espesa energía
Y más aún, cuando por instantes contacta su energía liviana.

Todo bajo piloto automático: el agua y otras sustancias fluyen  por circuitos
que no requiero conocer, siquiera.
El aire entra y se dividen las moléculas, lanzándose en torrentes...
las emociones inundan químicamente mi espina dorsal.

Explosiones de fotones delinean mis ociosos pensamientos
en chispazos eléctricos inalámbricos...
Alguna fuente me calienta
y cascadas de hormonas modelan mi danza.

¡Qué risa!
¡Me siento surcando agua salada!


martes, 19 de marzo de 2013

Clones. Necesidad de Creatividad.

Una de las características que nos hace humanos es la creatividad; facultad bastante acallada actualmente.
A pesar de que debería ser el factor que diera belleza y diversidad a la Humanidad, brillando de mil colores y formas ingeniosas  para gozo del Ser, en este momento, cualquier destello de creatividad puede calificarse  como anómalo, si no, de patológico. En cambio, la gente cada vez se parece más una a otra y gasta su vida de idéntica forma.

A los niños se les enseña desde pequeños la imitación, reforzándoles el "buen comportamiento" que no es más que la actuación dentro de lo límites establecidos por quien detenta el control. Con el argumento del bien social, se promueven actitudes dóciles y preestablecidas, para que nadie exceda el estándar y ninguno escudriñe más allá del telón que se le impuso como paisaje. Similarmente al Truman Show, la vida se vuelve tan rutinaria y predecible como una comedia repetida. Y en ella se induce a la gente a perseguir metas similares a las de los demás (cada vez más mediocres), a establecer una familia, cuando no se está preparado para trasmitir nada especial a los hijos (personitas que son primeramente educados por la publicidad perversa encaminada a llenar las arcas de industriales mal intencionados.)

De esta forma, un profesional de una rama dada es prácticamente idéntico a otro y repite las frases  que le fueron dadas como dogma en la Universidad (cualquier desviación de esto, deben atacarlo y calificar de charlatán a quien la enuncie).

Un niño es igualito a otro de su nivel socioeconómico en sus gustos y aficiones, pues depende de los comerciales de juguetes, alimentos, estilo y hasta moda.

La mayor parte de las mujeres son también intercambiables, en su superficialidad y miedos aprendidos.
Y los ejecutivos exitosos comparten cada día los mismos titulares que los medios han preparado para ellos, y llaman a esta práctica "estar informados".

Triste, ¿no?

Debemos entonces volver a la espontaneidad. A la libertad. Hacer lo que nos nazca y lo más importante, dejar a los demás que hagan lo que les guste, sin atacarlos con comentarios ni chichés anticuados.




lunes, 18 de marzo de 2013

Música Inspiradora. Desiderata

Un consejo de un sabio poeta anónimo que a muchos de nosotros nos acompañó en la juventud... y todavía nos sigue guiando...


"Camina plácido entre el ruido y la prisa... y piensa en la paz que se puede encontrar en el Silencio.
En cuanto sea posible y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas.
Enuncia tu verdad de una manera serena y clara, y escucha a los demás, incluso al torpe o el ignorante: también ellos tienen su historia.

Evita las personas ruidosas y agresivas, ya que son un fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado, porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus éxitos, lo mismo que de tus planes
mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea: ella es una verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos...

Sé cauto en tus negocios, porque el mundo está lleno de engaños...
... mas no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe:
hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales. La vida está llena de heroísmo.

Sé sincero contigo mismo. En especial, no finjas el afecto y no seas cínico en el amor...
pues en medio de todas las arideces y desengaños, es perenne como la hierba.

Acata dócilmente el consejo de los años, abandonando con donaire las cosas de la juventud:
Cultiva la firmeza del espíritu, para que te proteja en las adversidades repentinas;
muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Sobre una sana disciplina, ¡Sé benigno contigo mismo!

Tú eres una criatura del Universo, no menos que las plantas y las estrellas ¡Tienes derecho a existir!
y sea que te resulte claro o no, indudablemente, el Universo marcha como debiera.

Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de él, y sean cuales fueran tus trabajos y aspiraciones;
Conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida.
Aún con todas su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso.
Se cauto. ¡ Esfuérzate por ser feliz!"

You are a child of the Universe
No less than the trees and the stars
You have the right to be you!
And whether or not, it is clear to you
No doubt, the Universe is unfolding as it should.







domingo, 17 de marzo de 2013

Meditación, Paso a Paso. Ejercicio No. 1. El Poder de la Música Clásica.

La música clásica es algo casi que pasado de moda... Una afición anacrónica que queda para algunos excéntricos,  o para una pequeña fracción de aburrida gente mayor, que pareciera querer aparentar cultura.  Ante la avalancha de ritmos bailables y novedades que resuenan en los chakras inferiores, la música clásica, estimulante de los centros energéticos de la cabeza, se ha hecho a un lado.

Pero la causa de este fenómeno no es necesariamente que la música moderna sea superior a la clásica, sino que ha habido una especie de desmotivación hacia ella (tal vez con fines non sanctos).  Efectivamente, pareciera que a la sociedad actual no le conviniera que los jóvenes se aficionaran a estas melodías, pues les podría dar cierta autonomía que los haría independizarse un poco de las modas generales impuestas por el sistema, con lo que sería más difícil controlarlos y uniformizarlos.

Otra tendencia ha sido mostrarla como algo “difícil de entender y de escuchar”. Algo que no se puede apreciar por cualquiera, sino que requiere, tal vez, algo de tedioso estudio y sacrificio. Es vox populi que una orquesta sinfónica, una orquesta filarmónica, no serían sitios óptimos para que trabajaran jóvenes modernos, ya que los chicos “activos e inteligentes” buscan ahora emociones rápidas y fuertes… Preferiblemente en sitios ruidosos, donde no sea necesario más que unirse a la masa general, y “divertirse”.

Entonces, nosotros los habitantes del Shambalá, en proceso activo de despertar, aprovecharemos los beneficios que la música clásica y en especial la de Handel, nos puede aportar a nuestra práctica de la meditación, con la intención de cuanto antes, elevar nuestra vibración y encaminarnos a nuevas dimensiones que, definitivamente, merecemos.

EJERCICIO NO. 1

  1. Consigue un CD de Händel (en las pocas tiendas de música que quedan, casi te regalan a los clásicos). También puedes buscar en la red y bajar unas cuantas obras, no muy largas, al principio (deja el Aleluya y el Mesías, para más adelante, cuando estés más preparado y oírlos te haga estallar de emoción).
  2. Busca un sitio cómodo en tu hogar donde no te molesten por una media hora, o más.
  3. Comienza a escuchar la obra, con el volumen suficiente para poder imaginar que te encuentras en una sala de concierto y oyes en vivo la ejecución. Como si los músicos estuvieran frente a ti.
  4. Relájate y deja que tu Ser Interno decida si quieres mantener los ojos abiertos o no. Acomódate como te sientas mejor. Incluso tápate con una frazadita, pues puede hacer frío más tarde.
  5. Asegúrate de que respiras lenta y profundamente mientras tu mente se centra en la música sin tratar de entenderla ni analizarla. Ni siquiera importa recordarla después. Debes seguirla sin preocupación, hasta que tu cuerpo empiece a sentirla. Fíjate si algún sonido hace cosquillear alguna parte de tu cuerpo… Y deja que suceda… Que la música alimente ese sitio u órgano.
  6. Visualiza la música como un flujo de energía juguetona y de colores que te va envolviendo, cobijándote, arrullándote con cariño y a veces sorprendiéndote con un salto de alegría que puede hacerte esbozar una sonrisa. Otras veces sumiéndote en la lentitud de tu respiración y permitiéndote ser tu mismo, inmóvil dentro de tu cuerpo. Contento con lo que eres.
  7. Estarás feliz de haberte podido detener por unos minutos para disfrutar de esa ducha sanadora de sonidos celestiales, sin más afán que existir; sin más pensamiento que seguir el movimiento ondulante de ese río musical que te ocupa totalmente, sin darte tiempo de re-engancharte en tus preocupaciones mundanas, ni en tus obligaciones, ni en tus miedos. Por un lapso corto o largo, serás libre, volando con las notas de colores que fluctúan en la pantalla de tus párpados.

Eso es todo por ahora...

Este ejercicio te habrá enseñado, como antesala a la meditación profunda, al menos lo siguiente:
·         a concentrarte en un tema en movimiento,
·         a detener el flujo de pensamiento compulsivo, y
·         a dominar el arte de quedarse inmóvil por tiempo prolongado.

Comenzarás a disfrutar el sentirte presente. Haciendo solamente UNA cosa... que además, no es "importante". Como si fueras un rey, que hace lo que le gusta y cuando gusta.

A la vez, la música clásica hará su trabajo condicionando tus sentidos y tu organismo hacia vibraciones armónicas, y te enseñará a volar por mundos nuevos. Adicionalmente, y como valor agregado nada despreciable, es posible que tomes el gusto por la música clásica y explores otros autores del barroco como Bach, Corelli y Teleman, que también te ayudarán a desarrollar tus facultades más elevadas.

Empecemos por aquí, practicando una semana al menos. Luego haremos el ejercicio No.2.