lunes, 18 de abril de 2022

¿Cuál es tu definición de Dios?

En el punto en que estamos es necesario hacer un ejercicio. 

¿Estamos seguros de que nuestra definición de Dios es nuestra? ¿Estamos seguros de que funciona? 

O ¿también nos fue impuesta, y no nos hemos detenido a pensar si cuadra adecuadamente con nuestras creencias actuales?

Para mirar este tema sin incomodarnos y sin ofender a nadie en este tema tan tremendamente sensible, es necesario revisar cuándo apareció el Monoteísmo.

Monoteísmo. Tema casi que tabú entre nosotros, aún en el siglo XXI. Como grupo, nos preguntamos: ¿Cómo alguna cultura importante del pasado (por ejemplo la egipcia) pudo ser tan ciega, y desconocer que no hay sino UN Dios?

El primer monoteísta fue Akenathon, en contra de todas las tradiciones egipcias. Trató de destruir las creencias politeístas anteriores, reemplazándolas por el dios Sol (Atón) y colocándose a sí mismo como único intermediario entre los hombres y el dios. Acabó con toda la clase sacerdotal.


Pero su reinado fue muy corto (alrededor de 17 años) y se desconoce su paradero. ¿Murió? ¿Lo mataron? ¿Tuvo que salir huyendo? El caso es que en ese momento fueron expulsados de Egipto todos los monoteístas y él fue reemplazado por Tutankamón, un furibundo politeísta, quien volvió a colocar la religión en su lugar tradicional, con el panteón de dioses. Toda alusión a Akenathón fue eliminada, a partir de ese momento.

Por lo anterior, hay fuentes no convencionales que dicen que Akenathon era el mismo Moisés. Además, porque durante su vida sucedieron epidemias y plagas terribles. Pero eso ahora no importa mucho, aunque sí hay un cierto paralelismo entre los personajes. 

Más bien miremos imparcialmente nuestras creencias: Nosotros, damos por descontado que hay UN solo Dios exterior a nosotros. Mmm... ¡Hay tanto prejuicio alrededor de la religión! Si uno le dice a la gente "No soy católica", abren mucho los ojos y preguntan: "Entonces, usted no cree en Dios?", como si una cosa tuviera algo que ver con la otra. Así de superficial es su conocimiento de lo religioso.


¿Cuadra entonces, un Dios externo, con lo que hemos ido  comprendiendo, de que todos somos Uno, con Dios, incluso? 

¿Cómo es eso? Pareciera que conservamos mucho de la religión judía, probablemente por compartir la Biblia como libro sagrado. Y ese dios externo para los judíos de Moisés, sí era una realidad entre llamaradas y truenos. Eso es claro. Y había que jurarle exclusividad so pena de muerte.

Entonces, es un hecho: El cristianismo otorga individualidad a Dios y lo hace diferente de nosotros. Él nos crea. Él nos castiga, si es necesario. O nos perdona. Es externo a nosotros.

Entonces, el punto aquí es: Si ensayáramos a evolucionar un poco ese concepto hacia una espiritualidad más profunda... pensando en los descubrimientos cuánticos sobre el espacio, la energía, las dimensiones, por ejemplo... Y asumir que Dios está en todas partes y lo constituye todo, incluyéndonos a nosotros... y a los animales, y las plantas, y las células, y la Tierra y los planetas... ¿Cómo podríamos darle forma a ese nuevo concepto de Dios?


Ese Dios maravilloso que nos contiene, es algo tan, tan, tan grande, tan omipotente, tan hermoso, que produce reverencia, y a la vez, nos hace sentir también grandiosos... ¿Cómo representarlo correctamente? o al menos de manera más aproximada... para nosotros mismos. Para poderlo imaginar cuando meditamos en él...

Yo no tengo claro cuál sería la mejor imagen o el concepto final de Dios, que una sociedad que avanza espiritualmente irá aceptando. Pero creo que es interesante que cada uno empiece a tratar de comprender esa energía amada e íntimamente entretegida con nuestra alma, para dejar ya a un lado al Dios iracundo de Moisés y construir su propio Dios.