miércoles, 25 de septiembre de 2013

Sabiduría Tolteca

Don Miguel Ruiz, un autor mexicano de textos espiritualistas, publicó en 1997 su obra, conocida por muy pocos, y llamada “Los Cuatro Acuerdos: La sabiduría de los Toltecas”.




En este libro nos habla de cuatro compromisos para un buen vivir, que son:

1. Sé impecable con tus palabras.

2. No tomes nada personalmente.

3. No hagas suposiciones.

4. Siempre da lo mejor de ti.




sábado, 21 de septiembre de 2013

El Yoga Tibetano de los Sueños / Manos de Cristal

Toda mi vida estuve fascinada por el fenómeno del sueño. Los viajes, la ingravidez, los colores, ¡La luz! La maravilla de la recuperación de la energía con solamente unos instantes de sueño, me asombraba. Las aventuras que vivía en mis sueños, que con frecuencia eran muy agradables y bellas, rodeadas de auras floridas, aromas rosados, ambientes cálidos y rococó. Como en un cuento para niñas del siglo XIX.

También en sueños, me gustaba mucho volar... Es indescriptible el gozo de ascender y descender a voluntad, sintiendo el aire golpeando mi cara y moviendo mi cabello, mientras las casitas y las montañas se veían más y más pequeñas... Pero derivada de éste placer, finalmente, se me volvió obsesión "controlar" los sueños. Quería determinar el tema del futuro sueño minutos antes de dormirme, cosa que puedo afirmar que se puede lograr. Igualmente, cuando por alguna razón me despertaban en medio de un sueño interesante, obtuve la capacidad de regresar exactamente al punto donde se había suspendido la aventura, una vez reanudaba el descanso.

En este afán de controlar de los sueños, leí mucho. No me gustó la interpretación onírica de los grandes psicólogos, -entre los cuales estaba, con sus pésimos equivalentes, Freud-, sino en cambio, la de Jung con el inconsciente colectivo, nuestras ideas comunes y arquetipos. Luego Borges con sus magníficos cuentos que tan sabiamente tratan el tiempo y los sueños. Un sueño dentro de otro y éste dentro de otro. O un soñador que genera otros soñadores, uno de los cuales, finalmente me sueña a mí.

También conseguí libros y videos de técnicas para obtener el sueño "Lúcido", que es aquel en que te ves más real que en la realidad. Eres consciente de cada detalle y después recuerdas vívidamente lo que sucedió en él. Es un sueño que generalmente nos marca y nos impacta. Al despertar estamos seguros de haber ido realmente a otra parte y haber hablado con alguien con certeza. Aunque tal vez sepamos que esa persona está fuera de nuestro alcance o quizás, muerta.

En este enfoque existe el libro de Stephen LaBerge, Ph.D. Lucyd Dreaming, que se acompaña de un CD para oir mientras conciliamos el sueño y que enfatiza en la intención del soñador. Luego, de carácter más espiritual, con toques de sicología y chamanismo, está la obra de Robert Moss, Concious Dreaming. A Spiritual Path for Everyday Life, en la que se subraya la necesidad de anotar inmediatamente al despertar los sueños recientes, para luego darles alguna interpretación o utilidad. Así fue que llené montones de libretas con sueños de lo más divertidos a veces, sublimes las otras y simplones la mayoría. Pero que me ayudaban a entender mi forma de ser, mis relaciones y mis miedos.

Pero lo mejor fue el tener acceso a las milenarias artes tibetanas del Yoga de los Sueños: En éste yoga o práctica, nuestras experiencias oníricas son consideradas otra realidad tan válida como la vigilia; por eso, a través de enseñanzas y prácticas, el yogui puede aprender a reconocer y dominar esta otra realidad. 

El paralelo con nuestra alegoría del Durmiente es que el yoga de los sueños sostiene que permanentemente vivimos en una ilusión similar al sueño, pero que también mediante él, podemos despertar a la Realidad. Porque el budismo tibetano enseña a mantenerse despierto durante el tiempo en que se está soñando, y a aprender a soñar los resultados que nos gustaría tener en la vigilia. 

La base de esta práctica está en ser totalmente conscientes en cada actividad diaria, para luego extrapolar esta conciencia a nuestros sueños, fase donde suceden actividades que no controlamos. Entonces, cuanto más te preparas durante el día, más ligera y clara estará tu mente; pero si durante el día estás desequilibrado por las emociones y apegado a las formas, entonces tu sueño será denso y oscuro, y la lucidez de la mente disminuirá.

Existen entonces, prácticas meditativas enfocadas en la persistencia de la consciencia durante el tiempo en que se duerme, logrando así el pleno control sobre las experiencias oníricas. Esto se consigue, primero tomando conciencia de uno mismo durante el sueño. Esta técnica, permite unificar la vigilia, el sueño y la propia muerte. Significa un gran esfuerzo, pero se puede hacer una prueba de realidad: lograr detenerse un instante en el sueño y pensar ¿Quién Soy? O mirarse las manos y darse cuenta de que son transparentes (como de cristal azulado), lo que nos hace caer en cuenta de que no estamos en el estado de vigilia... De que algo está fallando... Algo no está bien... De que nuestro cuerpo no es muy sólido...


En síntesis: La Vida Sí Es Un Sueño y nuestros pequeños sueñitos diarios nos lo han estado diciendo permanentemente, aunque no les hacemos caso. No integramos la experiencia total, sino que pensamos que son cosas desconectadas. No usamos el modelo... la pista que se nos ha dado. Y perdemos mucho tiempo, como lo perdí yo, -años de años-, tratando de controlar e interpretar mis mini-sueños, sin saber para qué.

¿De qué sirve darse cuenta dentro del pequeño sueño, de que estamos soñando? Más bien, ¡Trabajemos para darnos cuenta dentro de esta aparente vida, que estamos soñando el gran sueño! ¡Y busquemos la salida! Y para ello podemos utilizar todas las técnicas existentes desarrolladas para el mini-sueño.

¡El quid del asunto es reconocer que efectivamente estamos "adentro" en este momento!

MAESTRO DEL SUEÑO: (Extracto del libro La Maestría del Amor de Don Miguel Ruiz)

"Tu vida es la manifestación de tu sueño personal. Si eres capaz de transformar el programa de tu sueño personal te convertirás en un maestro del sueño. Un maestro del sueño crea una vida que es una obra maestra. Pero llegar a ser un maestro del sueño representa un gran reto, ya que normalmente los seres humanos se convierten en esclavos de sus propios sueños. El modo en que aprendemos a soñar es una trampa. Con todas las creencias que tenemos de que nada es posible, resulta difícil escapar del sueño del miedo. A fin de despertar del sueño, necesitas dominarlo.


Por esa razón los toltecas crearon la Maestría de la Transformación, para liberarse del viejo sueño y crear un nuevo sueño donde todo es posible, incluso escapar del sueño. En la Maestría de la Transformación, los toltecas dividen a la gente en soñadores y cazadores al acecho. Los soñadores saben que el sueño es una ilusión y juegan en ese mundo de ilusión sabiendo que se trata solo de eso. Los cazadores al acecho son como un tigre o un jaguar, y están al acecho de toda acción y reacción.

Tienes que acechar tus propias reacciones; trabajar en ti mismo a cada instante. Requiere mucho tiempo y valor porque resulta más fácil tomarse las cosas como algo personal y reaccionar de la misma manera que acostumbras a hacer. Y eso te conduce a cometer muchos errores y a padecer mucho dolor, porque tus reacciones solo generan mas veneno emocional e incrementan la desdicha.

Ahora bien, cuando seas capaz de controlar tus reacciones, descubrirás que no tardas nada en ver, es decir, en percibir las cosas como realmente son, pero debido a toda la programación y a todas las creencias que tenemos, hacemos interpretaciones de lo que percibimos, de lo que oímos, y sobre todo, de lo que vemos".

sábado, 14 de septiembre de 2013

Adultos Índigo

Se conoce de nuevos grupos humanos que están llegando a nuestro nivel de percepción... Nuestro "mundo": Últimamente están naciendo los niños Cristal, que son seres delicados, transparentes y angelicales. Y una, o dos generaciones antes, los Índigo.

Los índigo son un grupo humano que empezó a nacer masivamente en los años 80, aunque hubo bastantes precursores desde el año 50. Son personalidades especiales, muy espirituales pero algo rebeldes, que toman su nombre del color de su aura: el azul índigo. Y me consta: es un brillo azul eléctrico y energético que les rodea y que es especialmente visible en sus cabezas, la punta de sus dedos y el dorso de sus manos, cuando se les coloca ante una luz artificial fuerte, con un fondo oscuro. De manera muy similar a esta fotografía.


Esta gente espectacular está llegando para ayudar la transformación social, psicológica, espiritual, educativa, filosófica, familiar y moral de todo nuestro planeta, independientemente de fronteras y de las clases sociales y la religión. Son seres catalizadores para la evolución de un nuevo mundo. Poseen una estructura intelectual diferente al estándar, en lo que se refiere al uso de los potenciales del hemisferio derecho, lo que significa que van más allá del intelecto. Su función es ayudar a desechar los viejos paradigmas que son los culpables de haber llevado al caos a nuestra Humanidad.

Es fácil reconocer a los índigo por su actitud, pues, cuando niños, son personitas que aparentan ser muy maduras para su edad. Implacables ante la deshonestidad, odian la mentira y se rehúsan a actuar en contra de sus principios. Por eso, con frecuencia van en contra del funcionamiento usual de nuestra sociedad, en donde la permisividad y el doble discurso son el pan de cada día.

Es asombroso que el niño del video siguiente diga cosas que nosotros no hemos pensado siquiera... siendo tan obvias. O si las hemos pensado en nuestra juventud, hemos cerrado los ojos ante ellas. ¡Así de artificiales e inconscientes nos volvimos!



Esa forma correcta pero inflexible de ser, en ocasiones les puede traer problemas con sus coetáneos y mucho más con los adultos que, si no los saben tratar pueden generar una actitud rebelde que puede desembocar en un rechazo total a toda regla y disciplina. Generalmente no se adaptan a la educación formal, ni aceptan las costumbres si no se les da una razón coherente para ello.

Significan, sin embargo un avance evolutivo de nuestra Humanidad que seguramente será visible en unas décadas, cuando ellos rijan el mundo y deban hacerse a un lado las personas orientadas hacia la violencia y la codicia que están actualmente en el poder.

Su existencia, aunque difícil en la convivencia, va a permitir que nuestro grupo humano empiece a enrumbarse hacia la "salvación"; esta puede interpretarse como la orientación mental hacia el reconocimiento de la unidad y el respeto por todos los seres sintientes.

Y hay adultos índigo. Algunos de nosotros lo somos... De allí viene esa sensación de estar siempre en el mundo equivocado... De no entender cómo encajamos en este sistema imperante... De no poder hacer lo que se espera de nosotros... De ser distintos... Bichos raros... Inadaptados que solamente quisiéramos alejarnos del grupo, para con nosotros mismos sentirnos plenos y sabios. De allí la sensación de que algo está mal y de que el mundo funciona al revés!

Complicado, pero al fin, buena noticia. El adulto índigo se caracteriza, entre otros rasgos, por:

1) No encaja: El índigo es una persona muy sensible, inteligente y creativa; disfruta haciendo cosas, tiene profunda empatía por otros, pero también intolerancia ante la estupidez. Se siente diferente a la masa, no encaja, le cuesta adaptarse, pero con frecuencia es modelo para otros. Se resiste ante la autoridad y el sistema laboral jerárquico, pues prefiere posiciones de liderazgo o trabajar solo. 

2) Ha tenido experiencias síquicas:  premoniciones, experiencias fuera del cuerpo, escuchar voces. Al poder conectar con otras dimensiones, puede ver el aura, percibir la energía de personas y lugares, soñar o saber cosas que ocurrirán en el futuro, adivinar el pensamiento.

3) Ligado a lo espiritual: permanentemente busca el significado de su vida y la comprensión del mundo a través de las religiones o la espiritualidad, grupos y libros de autoayuda. 

4) Quiere mejorar el mundo: siente un ardiente deseo de hacer algo para cambiar y mejorar el mundo, pero puede tener problemas para identificar su camino. Tiene problemas con los sistemas que considera ineficientes, como por ejemplo, el político, educativo, el médico y el legal. 

5) En la infancia: tiene una clara conciencia de sí mismo; es muy perceptivo e intuitivo; trae una sabiduría innata. Desarrolla el pensamiento abstracto desde pequeño, es dotado y/o talentoso, soñador y visionario. 

6) Creativo: aprende de manera reflexiva y no repetitiva cosas diferentes, pero cuando tiene suficiente conocimiento, lo deja por aburrimiento. No comulga con el sistema escolar actual, pues es rebelde a las normas y estructuras y tiene dificultades con la disciplina y la autoridad. No responde nunca a mecanismos de culpa, sino que exige buenas razones. 

7) Hipersensible: poseen una gran sensibilidad por la naturaleza, y mucha conexión de tipo espiritual. Pudo habérsele diagnosticado como niño con síndrome de déficit atencional con o sin hiperactividad. 

8) No a la mentira: le desagrada la mentira y la falsedad, tiene un desarrollado sentido de justicia, es sanador, hipersensibles visual, auditiva y kinésicamente. Se conecta con otras dimensiones, pudiendo ser vidente o percibir una realidad que otros no ven.

sábado, 31 de agosto de 2013

UCDM 2. No hay Pensamientos Privados

Como consecuencia de que somos una sola Mente, disfrazada de diversos cuerpos, cada uno con una aparente voluntad, propósito y objetivos independientes, se explican las experiencias "paranormales" como la telepatía, las premoniciones, las corazonadas y los descubrimientos simultáneos.


Si somos una sola Mente, todos nuestros pensamientos, -sean inciertos o decididos-, van a intervenir de alguna forma en los pensamientos de los demás. Esto implica que si nuestros pensamientos son de caos, confusión y violencia, no nos debe asombrar observar esas características en el mundo que nos muestran los noticieros.

A todos nos debe haber pasado que en nuestro poco sincero estilo, en medio de una negociación de cualquier tipo o llegando a un acuerdo con alguien, decimos algo que no corresponde con nuestra verdadera intención y el personaje con el que hablamos detecta inmediatamente la mentira y nos expresa su descontento por ello. Quedamos al descubierto instantáneamente, aunque queramos convencernos de que fue una casualidad, o el otro es muy mal pensado... En todo caso, no creemos que fuera posible que los generadores de la desconfianza en el otro, fuéramos nosotros mismos. Es que las mentiras se ponen más al descubierto por "intuición" que por error del mentiroso.

Nos pasa todo el tiempo que generamos mensajes que van a afectar el estado de las cosas. Como cuando alguien, -formalmente declarado como amigo-, detecta que se ha hablado mal de él en su ausencia y se repliega, cambiando para siempre su actitud, sin que el chisme haya siquiera salido del grupo que lo urdió. ¿Cómo lo supo?

Y es que en nuestra confusa mente chiquita, creemos ser "amigos" de alguien, sin que esto obste que podamos hablar mal de él, creyendo que tal cosa se puede hacer impunemente. Y luego, nos lamentamos del alejamiento sin causa de esa persona. Nos pasa especialmente a las mujeres, que nos reunimos sin motivo y sin tema. Inventamos entonces cualquier tema: Los demás.

Otra cosa curiosa es que creemos que es bueno pensar a ratos en un mundo bello, pero minutos después, en una conversación, tachamos esa imagen y la borramos como imposible, sepultándola bajo una cantidad de símbolos negativos, de pérdida y error.

Decimos amar la armonía y la belleza, pero nos vamos a una película de guerra y violencia que imprime visiones impresionantes y sangrientas en nuestra mente; que anidan allí, surgen en sueños y se trasmiten a todos nuestros semejantes, repitiéndose infinitamente en ellos como en espejos enfrentados, despertando, por ejemplo, en los jóvenes un vandalismo inexplicable.

Queremos en teoría que todo funcione bien y no haya dolor en el mundo, pero saboreamos las noticias de terror y guerra que traen los periódicos como primicia... Como un regalo para la mente asustadiza, ávida de sensaciones fuertes, que tiemblan esperando la desgracia que suponen está cerca.

Y no faltan quienes "disfrutan" con las películas de terror. ¿Creen ellos que su susto y lo que ven se queda exclusivamente almacenado en sus cabezas? No! Van a alimentar el caos general.


Aboguemos entonces, porque los niños vean cosas suaves y amigables, en vez de monstruos y robots destructores. Analicemos: ¿No son los recuerdos dulces de lo que leíamos o nos leían en la infancia, nuestros más bellos y personales recuerdos, que en la edad adulta aún, nos han servido de refugio?

No es cierto que los niños de ahora necesiten "eso" que se apresuran a darles. Esa es más bien una estrategia publicitaria. Todo niño necesita visiones amorosas y de belleza que lo reconforten y le permitan una esperanza en este confuso mundo de competencia y desastre.

Y así como los niños, nosotros, niños grandes -porque eso es lo que en el fondo somos-, también necesitamos lecturas y películas inspiradoras, que nos inviten a buscar lo brillante y no  lo oscuro. Lo universal y no lo particular. La unión y no la separación.

¡Dejemos de pensar que por ser adultos, ya no merecemos nada hermoso!
¡Desechemos el sentimiento de culpabilidad arraigado en nuestro ego!

martes, 27 de agosto de 2013

Atención: ¡Somos los creadores del Holograma!

Diferentes pensadores, entre ellos científicos que extrapolan la física cuántica a nuestra realidad, confirman que vivimos dentro de un holograma creado por nuestros propios pensamientos. En nuestra curiosidad, exploramos y queremos profundizar en el conocimiento, sin darnos cuenta de que somos simple conciencia y que aquello definido como materia, no existe. No hay nada más que conciencia densa. 

Conciencia que se mira a sí misma y se repite en un holograma infinito. Un océano de conciencia puro y vibrante en cada uno de nosotros.

La consecuencia lógica de esta situación, es que podemos estar en uno solo de dos posibles bandos:
  1. El que crea la realidad a voluntad, concientemente, o
  2. El que crea la realidad influenciado por la publicidad y los medios, inconscientemente, -manipulado por terceros-.
Esta última posición es la que casi todos hemos tomado, por ignorancia, por ingenuidad o por pereza...



Entonces, ¡Rehusemos seguir a la multitud! No nos dejemos arrastrar por las noticias desalentadoras de muerte, fracaso y conflicto. 

Neguémonos a colaborar en la construcción de un mundo caótico y desigual, donde solamente unos pocos disfrutan de sus riquezas, manejando las economías a su antojo y manteniendo atemorizados a los demás, con historias de terroristas desalmados, fantasmales y poderosos.

Tomemos el control de la realidad tridimensional y creemos al menos un nuevo sueño donde nadie sufra... En el que haya abundancia y no injusticia.
En el que renazca la hermandad universal.

-Aunque también sea un sueño-


lunes, 26 de agosto de 2013

Samadhi. Un fugaz despertar. Jim Carrey y Sri Chinmoy

El famosísimo actor Jim Carrey, -que entre otras cosas es mi favorito-, por los temas profundos que generalmente abordan sus graciosas películas como El Show Trumann, El Eterno Resplandor de una Mente y Mentiroso Mentiroso, entre otras, es un seguidor de las enseñanzas de Eckhart Tolle. 

En el siguiente video, da testimonio de un fugaz pero profundo atisbo de la Verdad, que experimentó mientras estudiaba los temas sobre el presente y la abolición de los pensamientos que pregona Tolle.

Lo que le sucedió equivale a lo que los budistas llaman el "Samadhi". Esto es, un momento de iluminación que no perdura y que generalmente la persona trata de volver a experimentar sin éxito.



¿Qué es el Samadhi? Según Sri Chinmoy

Sri Chinmoy es un gurú que recientemente murió (2007) pero que tenía muchos seguidores occidentales. Me gustaban mucho sus enseñanzas, porque él era todo amor. A diferencia de las adustas meditaciones Zen a las que yo estaba acostumbrada, centradas en el ombligo, -en el Hara-, donde está la fuerza, la acción, Sri Chinmoy, enseñaba a meditar con centro en el chakra del corazón, suavizando nuestra forma de ser y despertando la compasión. Además, era un poeta de Dios y acompañaba sus versos con melodías  de su flauta. Un ser medio angelical.

Otra característica de este gurú era su capacidad de entrar en samadhi a voluntad, momentos en que se ausentaba del sitio donde estaba su cuerpo y se unía en gozo con la Divinidad. Según él, el samadhi es un elevado estado espiritual de conciencia. Decía que en samadhi, durante un período breve de tiempo se pierde toda conciencia humana; y en ese estado, la concepción del tiempo y el espacio se vuelve totalmente diferente: Durante un tiempo más o menos largo, se está completamente en otro mundo. En esta tierra hay muchos deseos todavía insatisfechos en todos nosotros: millones de deseos que no están colmados, y millones de cosas por hacer. Pero cuando uno está en samadhi, siente que todo está hecho y no hay nada que hacer. 


Continuando con las explicaciones de Sri Chinmoy, en samadhi hay pensamientos e ideas viniendo desde varios lugares, pero no lo afectan a uno. Aclara que mientras se está meditando, se permanece imper­turbable y el ser interno funciona de una manera dinámica y confiada. Pero cuando se está un poco más arriba, cuando se ha llegado a ser Uno en samadhi, no hay  pensa­mientos ni ideas en absoluto.

Por otra parte, la conciencia del samadhi jamás puede ser expresada con claridad, porque no hay mente; sólo hay paz y dicha infinitas. Allí se detiene la danza de la naturaleza y el conocedor y lo conocido se vuelven uno. Allí se disfruta de un éxtasis divino, todo abarcador y amoroso. 

Cuando se entra en samadhi, lo primero que se siente es que el corazón es más grande que el universo mismo. Ordinariamente uno ve el mundo a su alrededor y el universo parece infinitamente más grande que uno. Pero esto sucede así porque el mundo y el universo son percibidos por la mente limitada. En cambio, cuando alguien está en samadhi, ¡Ve el universo como un pequeño punto dentro de su propio corazón!

Lo maravilloso y atractivo de este estado, es que en samadhi hay dicha infinita. Pero de él todos tienen que regresar a la conciencia ordinaria, pues nadie se ha quedado allá. Es una etapa. Algo transitorio, que aunque se acerca un poco, no constituye la iluminación.

Hay varias formas de experimentar esto, aunque solamente lo he oído de mentes muy entrenadas. No obstante, nosotros podemos buscar este estado por medio de la meditación en el vacío; esto es, en cualquier tipo de introspección sin objeto. Jim Carrey, por su parte, lo obtuvo sin buscarlo, cuando vaciaba de pensamientos su mente...

domingo, 25 de agosto de 2013

La Muerte y la Mente Única

¡Cuánto miedo nos han enseñado a tenerle a la muerte! La parca simuló acercarse a mi familia hace pocos días... Pero mirándola de frente, pude darme cuenta de que es falsa. No existe. Es un espantajo. Un efecto especial que nos hace: "¡Buuuuuu!". Es una ilusión con la que nos han tenido a todos, como internas asustadas en colegio de monjas.

La semana pasada la partida de mi padre, -a la luz del nuevo pensamiento, de la nueva esperanza-, no fue lo clásico, por suerte: No sentí rabia ni abandono. Simplemente sentí una gran sensación de paz y conexión.

Es que si somos una sola mente con la Mente Universal, (como ya estamos convencidos de que lo somos) ¿Qué poder puede tener un remedo de separación como la muerte?

Un Curso de Milagros dice que la muerte es como todo lo que vemos a diario: Una convención; un acuerdo colectivo. Nos pusimos de acuerdo todos en que íbamos a ser efímeros. En que nuestro mundo sería un campo de destrucción permanente y progresiva. Y nuestros pensamientos, unidos, lo hicieron "realidad". Eso es lo que vemos.

Porque vemos lo que imaginamos ver, azuzados por el Ego, que disfruta mucho nuestras angustias. Se nutre de ellas.


Entonces, si somos una sola mente con la Mente Universal, (como ya estamos convencidos de que lo somos), mi mente y la del ser querido, no solamente están unidas en el amor: ¡Es que son una sola!

Solamente hay una Mente. Una gran mente de la cual hacemos parte. Así que es imposible separarnos de aquellos que fallecen. Pues sabemos que somos inmortales.
¿Por qué no dejamos ya de preocuparnos? -Lo que me parece es que somos los campeones del masoquismo-.

¿Son acaso los dedos entes aislados, porque parece que se mueven independientemente?
Sabemos que hay algo detrás que los une, los sincroniza y los hace una unidad, con un propósito común. Ellos no rivalizan entre sí y no piensan en que el pulgar es superior o mejor que el meñique.

Tú y yo estamos unidos por la mente. mi padre, aunque se haya ido, está unido y es una sola unidad con nosotros y además, con la Fuente misma. El Creador.

Qué linda visión de un gran Dios y todos sus hijos emanados de su mente, pero jamás separados. ¡Jamás solos!