domingo, 21 de abril de 2013

Salud. El Aceite de Coco

Resumo un artículo del Doctor Mercola sobre los aceites que estamos usando en la cocina y cómo la publicidad orientada a las utilidades de las grandes industrias nos han asustado con el colesterol de las grasas saturadas naturales, hasta el punto de que nuestras madres las abandonaron para pasarse a los aceites líquidos vegetales. El resultado ha sido un incremento impresionante en enfermedades cardíacas, obesidad, problemas de metabolismo, Alzheimer y de digestión. Nuevamente denunciamos estos engaños generalizados que nos han llevado a ser una cultura enfermiza, decadente y temerosa de la Naturaleza.

Con qué Aceite Cocinar

Deben utilizarse solamente dos tipos de aceite en la preparación de sus alimentos: 1. Aceite de oliva para ensaladas y sazonado de algunos alimentos cocidos y 2. Aceite de coco para freír y cocinar.

El aceite extra virgen de oliva, es una grasa mono-insaturada que le da un mejor sabor a las ensaladas. Sin embargo, no debe ser usado para freír, pues debido a su estructura química, el calor lo hace susceptible al daño oxidativo.

Por otra parte, los aceites vegetales comunes como el aceite de maíz, soya, girasol y canola, son definitivamente los peores aceites, pues son muy susceptibles al daño por el calor debido a sus dobles enlaces. Firmemente le recomiendo eliminar esos aceites vegetales de su cocina. ¿Por qué?

Razón #1: Además de las grasas trans creadas al freír, existen MUCHOS productos químicos MAS tóxicos producidos al freír los aceites vegetales.

Razón #2: La mayoría de los aceites vegetales son GMO (genéticamente modificados o transgénicos). Esto incluye el 90% de los aceites de soya, maíz, y canola. (No se si las semillas importadas de palma africana entren en esta categoría).

Razón # 3: El aceite vegetal contribuye a la sobreabundancia de grasas omega-6 dañadas, lo que crea un desequilibrio en la proporción de ácidos grasos de omega-6 a omega-3. Además, todos esos aceites son altamente procesados y los consumimos en cantidades 100 veces más altas que nuestros antepasados hace un siglo. Esto les lleva a distorsionar la sensible relación de omega-6/omega-3, la cual controla muchas vías bioquímicas delicadas que resultan en la aceleración de muchas enfermedades degenerativas.


El Ingrediente Secreto del Aceite de Coco

El 50% del contenido de grasa en el aceite de coco es una grasa difícil de encontrar, llamada ácido láurico, que se considera como un ingrediente “milagroso” debido a sus propiedades únicas que promueve en la salud, porque su organismo convierte el ácido láurico en monolaurina, la cual tiene propiedades anti-bacteriales y anti-protozoos. Esta es un monoglicérido que puede destruir los virus recubiertos de lípidos, como: VIH, Herpes, Sarampión, Virus de la gripe, Diversas bacterias patógenas y Protozoos.


El Aceite de Coco y el Corazón

A pesar de la propaganda, la verdad es esta: Son las grasas INSATURADAS las que están vinculadas primordialmente con las enfermedades cardiacas, no las grasas saturadas de origen natural, como lo han llevado a creer. Además, las grasas poliinsaturadas en los aceites vegetales y de semillas, fomentan la formación de coágulos de sangre mediante el aumento de la viscosidad de las plaquetas.

Solamente hay un aceite que es lo suficientemente estable como para resistir el daño producido por el calor ligero, que ayuda a mejorar la salud del corazón e incluso ayuda a la pérdida de peso y al funcionamiento de la tiroides: Es el aceite de coco. Así que, cada vez que necesite un aceite para cocinar, utilice el aceite de coco en lugar de aceite de oliva, aceite vegetal, margarina o cualquiera otro. A pesar de que no recomiendo los alimentos fritos, si desea freírlos, por lo que más quiera, utilice el aceite de coco - ¡Esta es su mejor opción!

Usos actuales del Aceite de Coco

Las grasas de cadena media en los aceites de coco se consideran tan nutritivas que se utilizan en las fórmulas para bebés; en hospitales para alimentar a los pacientes con enfermedades criticas; en la alimentación a través de sonda, y en personas con problemas digestivos. El aceite de coco es excepcionalmente útil para las mujeres embarazadas, madres lactantes, ancianos, atletas y aquellos que necesitan mejorar su salud digestiva.


Los Beneficios de los Ácidos Grasos de Cadena Mediana

El aceite de coco tiene 2/3 de ácidos grasos de cadena mediana (AGCM), también llamados triglicéridos de cadena media. Estos tipos de ácidos grasos producen toda una serie de beneficios para la salud. Por el contrario, los aceites vegetales más comunes se componen de ácidos grasos de cadena larga (AGCL) también conocidos como triglicéridos de cadena larga, que no son tan saludables como los AGCM que se encuentran en el aceite de coco, porque:

Los de cadena larga son difíciles de romper por su organismo - requieren enzimas especiales para su digestión, ejercen más presión sobre el páncreas, hígado y su sistema digestivo, son almacenados en su organismo como grasa y pueden almacenarse en sus arterias en forma de lípidos como el colesterol.

En cambio, los de cadena mediana encontrados en el aceite de coco tienen muchos beneficios saludables, incluyendo las cualidades benéficas siguientes:
Son más pequeños. Penetran las membranas celulares y no requieren enzimas especiales para ser utilizados por su organismo, son fáciles de digerir, son enviados directamente al hígado, donde rápidamente se convierten en energía en lugar de almacenarse como grasa y pueden estimular el metabolismo, haciéndolo bajar de peso.

Así, puede resultar sorprendente darse cuenta de que las grasas saturadas de origen natural del aceite de coco, tienen beneficios para la salud, como: promover la salud del corazón, la pérdida de peso cuando es necesario, ayudar a tener un sistema inmunológico y un metabolismo saludable. Proporciona una fuente de energía inmediata, mantiene su piel con apariencia saludable y juvenil y apoya al buen funcionamiento de la glándula tiroides. Pero, ¿Cómo es todo esto posible? ¿Tiene el aceite de coco algunos ingredientes secretos que no son encontrados en otras grasas saturadas? La respuesta es un rotundo “si”.


El Aceite de Coco Ayuda a Combatir la Diabetes
Su organismo envía los ácidos grasos de cadena mediana a su hígado para ser utilizados como energía. Esto hace al aceite de coco una fuente poderosa de energía instantánea para su cuerpo, una función normalmente hecha por los carbohidratos simples. Sin embargo, aunque el aceite de coco y los carbohidratos simples comparten la habilidad de entregar la energía rápidamente a su organismo, se diferencian en un aspecto crucial: El aceite de coco no produce picos de insulina en su torrente sanguíneo.





En conclusión, aunque nos salga un poco más caro y al principio sea difícil de conseguir, tratemos de utilizar solamente el aceite de coco (que por suerte, casi siempre es orgánico). Él es blanco, semi-sólido en su estado natural y se vende en frascos en los almacenes de comida natural (a veces muy pequeños, pues por ahora, la gente lo usa solamente para el pelo y como loción para tener una bonita piel).

El artículo completo y las referencias en que se apoya cada aseveracción, lo pueden leer en este enlace: (http://espanol.mercola.com/boletin-de-salud/este-aceite-de-cocinar-es-un-destructor-de-virus-y-antibioticos.aspx)